19 de octubre de 2010

Deja de mirarme.

De tanto mirarlo se me acercó... Me dijo:- Hola - y me pregunto las típicas preguntas que un hombre interesado le pregunta a una mujer. En ese minuto no tuve miedo, si no que lo contrario, me sentía súper libre a expresarme y hablar con él. En cuanto me pregunto la edad se la dije y me miro con una cara de asombro, no me creía que era tan menor y que me veía de mayor edad... yo le pregunte su edad y era evidente, yo ya lo sabía, era 9 años mayor que yo... hice como un gesto de asombro pero en realidad sabía muy bien que estaba conversando con alguien mayor que yo. Media hora basto para conocernos lo justo y lo necesario, me abraza como para despedirse y me dio un beso, yo me corrí pero él me siguió los labios y no quise más correrme de sus labios.
En cuanto el beso termino, que por lo visto fue muy largo, me pregunto si es que lo iba a volver a ver y le conteste:- sí, al parecer nos veremos todos los días. - el me miro y dijo: -si, si eso lo tengo claro, pero yo quiero salir con tigo-. Ahí fue el momento en que empecé a sentir miedo, ¿Por qué?, no tengo ni idea porque desde ese día hasta el día de hoy me da miedo mirarlo a los ojos cuando nos juntamos. Le respondí: -¡Bueno! tú dime cuando y a qué hora y salimos.- Nos despedimos de un beso apasionante y me fui para mi casa. Pensé toda la tarde en el, pero, no pensaba en lo atractivo que era, si no en que es lo que quería que se me acerco a hablarme, darme un beso y invitarme a salir. No entendía por qué tanto interés si lo único que avía hecho yo avía sido mirarlo, igual llevaba tiempo mirándolo pero no entendía por qué.
El día llego nos íbamos a juntar a las 9 .00p.m. en una plaza, llegue un poco temprano y lo espere a que llegara, el llego 10 minutos tarde. Me saludo con el mismo beso con el que nos aviamos despedido ese día. Yo tiritaba como nunca, tenía miedo y era muy notorio. Me pregunto: - ¿Qué te pasa?, ¿Estas nerviosa o tienes miedo? -. En ese momento me congele, No sabía que responder, sus ojos y sus labios me tenían demasiado nerviosa. Sus ojos me decían que tuviera miedo y no confiara tanto en el, que él no era un ángel, y sus labios sentía que con ellos iba a pasar muchas noches disfrutándolos. Sin decirme nada me tomo el brazo y me llevo a un auto blanco con un alerón bajo, me abrió la puerta y entre, sentía el mismo miedo y tiritaba igual pero no sabía por qué no me negaba a nada de lo que él me decía, era como si él me mandara con solo la mirada. Fuimos a un lugar en donde me tomo del cuello y no me soltó durante 4 larguísimas horas, se me hacían eternas y sentía que no me soltaría jamás, cada minuto que pasaba más miedo me daba su mirada, sus labios los disfrutaba como hielo en un día de 34ºy sus brazos me apretaban tanto que sentía que quería estrujarme. Finalmente me llevo a mi casa y en el camino no hablamos nada, era un silencio impresionante adentro del auto. Llegamos a mi casa y se despidió de mi con un beso hermoso, me dijo adiós, me baje del auto sin decir ni una palabra serré la puerta y en el momento en que estaba abriendo mi casa lo mire para atrás y se rió de una forma que hiso que el miedo de su mirada no lo mirara más y entre corriendo a la casa.
Entre a mi cuarto con una cerveza y mis cigarrillos, finalmente me desvele pensando en todo lo que avía vivido ese día, todo el miedo que tuve hacia un hombre y pensaba en que por que él se acerco a mí y hiso todo lo que hizo....

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